26 feb. 2010

Bernd Rosemeyer

Nació el 14 de octubre de 1909 en Lingen (Ems), un pueblo de 50.000 habitantes al noroeste de Alemania.
Su padre tenía un garaje y taller mecánico y fue allí donde se empezó a interesar por los automóviles y las motocicletas.
Al finalizar sus estudios primarios, comenzó a trabajar en el taller paterno junto con su hermano mayor, del que le separaba tan solo un año.
Algunas fuentes indican que a la edad de 11 años cogió "prestado" el auto de su padre (hecho bastante habitual en los ases del volante) y se llevó a sus amigos a dar una vuelta hasta el vecino pueblo de Nordhorn, acabando en la comisaría de policía.
A los 16 años obtuvo los permisos de conducir de las clases I, II y III-B, para perderlos poco más tarde por conducción temeraria.

El punto y aparte en su vida se produjo en mayo de 1931, cuando el equipo Zündapp de motociclismo busca un sustituto para su piloto titular, que estaba enfermo. Bernd realiza algunas pruebas de conducción en el hipódromo de Lingen y es seleccionado.
Su primera carrera oficial fue la de 250 cc en el circuito de hierba de Oldenburg, el 31 de mayo. También fue su primera victoria de las 11 que conseguiría ese año.
Durante los siguientes años corrió con BMW como privado, en el equipo NSU y en el DKW, logrando numerosas victorias y podios.

En octubre de 1934, el equipo Auto Union (compañía a la cual pertenecía DKW) buscaba nuevos pilotos para la siguiente temporada de autos de competición. Rosemeyer y otros once pilotos fueron invitados a las pruebas que se llevarían a cabo en el circuito de Nürburgring los días 24 y 25.
El primer día Bernd llegó tarde, llevando un traje y sin la ropa de carreras. Rodó en unos tiempos bastante dignos.
El segundo día, corriendo en el Südscheleife, desconocido para todos, el tiempo de Rosemeyer fue solamente 1,6 segundos más lento que el del veterano piloto Paul Pietsch.
Su estilo de conducción impresionó al jefe de equipo Willy Walb, que lo recomendó para el puesto. En la temporada de 1935, Rosemeyer correría con un Auto Union junto a Pietsch.


El 26 de mayo de 1935, un notablemente nervioso Bernd Rosemeyer hacía su debut en un gran premio de automovilismo. Se clasificó en cuarta posición con un Streamliner con el cockpit cubierto, dándole una posición en la primera línea de la parrilla de salida.
Al poco de iniciarse la carrera fue adelantado por el Mercedes de Fagioli. Pero una vez cogido el ritmo, Rosemeyer recuperó la posición y la logró mantener durante una vuelta, hasta que se fue largo en la Nordkurve, cosa que aprovechó Fagioli para volverlo a adelantar. Después de ese error, Bernd sufrió un pinchazo a gran velocidad y aún suerte que pudo controlar su auto hasta hacerlo parar en una escapatoria. Así acabó la primera experiencia de Rosemeyer en un GP. Sólo rodó 3 vueltas.
En la siguiente carrera, la Eifelrennen en Nürburgring, Bernd Rosemeyer tuvo que luchar con el Mercedes de Caracciola por la victoria. Con el parabrisas roto por una piedra que había saltado, incluso con problemas de motor, Bernd se mantuvo líder durante algunas vueltas. Pero en la última, Caracciola aprovechó un mal cambio de marcha de Rosemeyer, que le valió la victoria. A tan solo 1,9 segundos llegó un nada contento Rosemeyer, aunque esta carrera le valió una mejora de contrato y los espectadores alemanes encontraron un nuevo héroe.

Durante toda la temporada estuvo peleando con los grandes pilotos de la época por un lugar en el podio, hasta que finalmente, en la última carrera de la temporada, el GP de la República Checa celebrado en Brno, todo fue sobre ruedas y pudo conseguir su primera victoria. Tan bueno fue el día de Bernd, que en la ceremonia de entrega de premios pudo conocer a fräulein Elly Beinhorn, la famosa piloto de aviones y heroína alemana. En 15 segundos, Rosemeyer ya tenía claro que Elly era la mujer de su vida y le pidió que cuando volvieran a Berlín le diera una foto suya, como excusa para volverla a ver. Consiguió lo que se proponía.


La fama de los dos llegó a ser enorme en Alemania y no pudieron evitar ser manipulados por el régimen. Heinrich Himmler designó a Rosemeyer como arquetipo del héroe ario y lo integró en las SS.

En el siguiente campeonato, después de varias carreras sin suerte y sufriendo varios percances, hizo la carrera de su vida en el Eifelrennen. Era la cuarta carrera y se disputó en unas condiciones terribles, una fuerte lluvia y una niebla cerrada, que reducían la visibilidad a 20 o 40 metros. Con una extraordinaria habilidad conseguía sacar a otros pilotos, como Nuvolari, 30 segundos por vuelta y al final se llevó la victoria de una manera aplastante y extraordinaria. Después de aquella carrera se le empezó a conocer como el "Nebelmeister".
Himmler lo asciende a teniente de las SS (SS-Obersturmführer) debido a esta victoria.

En Budapest se corrió la siguiente carrera y Nuvolari se vengó, consiguiendo la victoria, ya que el circuito se ajustaba perfectamente a su Alfa Romeo.

El 13 de julio de 1936 se casa con Elly y 13 días después de la boda consigue la victoria en el GP de Alemania sacándole 4 minutos a su compañero Hans Stuck.


En la Coppa Ciano, sin embargo, no estaba inspirado y sólo pudo dar 6 vueltas. Según se cuenta, debido a la falta de Elly, que en aquellos instantes estaba realizando la hazaña de sobrevolar 3 continentes en un mismo día.
Rosemeyer le envió un telegrama: "Felicidades, pero no me dejes nunca más".
Elly decide acompañar a Bernd a todas las carreras siguientes y éste consigue el Campeonato de Europa y el Campeonato de Alemania de Montaña.

La temporada de 1937 comienza con dos duros golpes para Rosemeyer: la muerte de su madre y la de su hermano mayor. Pero consigue sobreponerse, consiguiendo la tercera victoria consecutiva en Nürburgring, después de un fiero duelo con Caracciola. Era 13 de junio y el motor con el que consigue la victoria es precintado y utilizado 3 días más tarde, como demostración del poderío de Auto Union, en los intentos de récord de velocidad llevados a cabo en un tramo de la autopista de Frankfurt-Darmstadt y en los cuales Rosemeyer consigue un récord del mundo y 6 de su clase.

El 22 de junio se dirige a Nueva York, junto con su inseparable mujer, para participar en la Copa Vanderbilt, en la cual consigue la victoria después de una dura lucha con el Mercedes del piloto británico Seaman.
A raíz de este triunfo, es ascendido a capitán de las SS (SS-Hauptsturmführer).

Tercero en el GP de Alemania (en el cual muere su mejor amigo, Ernst von Delius). En Mónaco termina cuarto con el auto de Stuck. Gana la Coppa Acerbo, queda quinto en Suiza, tercero en Italia y segundo en la República Checa.
Y en la última carrera de la temporada, el GP de Gran Bretaña, celebrado en Donington, Rosemeyer cosecha una nueva victoria ante un público británico asombrado.

Una vez terminado el campeonato, Auto Union vuelve a los intentos de récord de velocidad. Durante la Rekordwoche, que se celebraba en octubre, Rosemeyer consigue 3 récords mundiales y 16 de su clase y se da cuenta que estos intentos le suponen un desgaste mucho mayor que una carrera, llegando a perder el conocimiento al término de uno de ellos.


En noviembre de 1937 nace su hijo, Bernd Jr. Este hecho hace que durante un cortísimo período de tiempo (hasta el inicio de la siguiente campaña), Rosemeyer dejara un poco de lado los autos de carreras para centrarse en su familia.

La tranquilidad se rompe en enero de 1938, cuando Auto Union llama nuevamente a Bernd Rosemeyer para otra tanda de intentos de récord de velocidad, ya que se rumorea que Mercedes tiene preparado un gran auto para este fin.
La mañana del 28 de enero de 1938, Caracciola consigue los récords de velocidad de clase B sobre 1 km y sobre una milla en una sección cerrada de la autopista Frankfurt-Darmstadt. Al finalizar el turno de Caracciola llega el de Rosemeyer. Debido al fuerte viento tiene que ser pospuesto. A las 10.40 empieza el intento. Pasado el kilómetro, el coche sigue cogiendo velocidad para llegar a la milla, pero de repente Rosemeyer pierde el control del auto, se sale del asfalto, pisa la hierba del arcén y el automóvil da unas vueltas de campana, desintegrándose. El cuerpo de Bernd Rosemeyer sale despedido. Su corazón aún late cuando llega el médico, pero nada puede hacer por él y poco después se para.

Fue enterrado con honores militares en el cementerio Dahlem de Berlín. En el cruce de Langen-Morfelden de la autopista Frankfurt-Darmstadt hay un monumento de recuerdo a la memoria de este piloto, un fenómeno de la naturaleza que poseía una habilidad para la conducción extraordinaria y que aún hoy es recordado como uno de los mejores pilotos de la historia.

 

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